lunes, 20 de abril de 2009

ENTREVISTAS

ENTREVISTA: SANTIAGO NIÑO BECERRA Catedrático del IQS (U. Ramón Llull)


En septiembre de 2007, cuando salió a la luz la gigantesca problemática económica creada por las hipotecas de alto riesgo, empezó a constatarse que el ritmo del crecimiento económico actual es totalmente insostenible. Desde entonces, cada vez hay más desempleo, más compañías que suspenden su actividad y más entidades financieras con dificultades.
Autor de El crash del 2010 (Los libros del Lince) afirma que "se avecina una crisis de proporciones gigantescas, totalmente inevitable, muy parecida a la de 1929, salvo por la diferencia de que ahora la caída está produciéndose a cámara lenta".

Pregunta. Según ha dicho, todavía estamos en periodo de precrisis...

Respuesta. Sí, lo peor está por llegar. Aunque no queramos reconocerlo, este sistema ya ha cumplido con su función en la historia de la evolución de la humanidad y se halla en vías de agotamiento. La crisis de las hipotecas basura, los niveles descontrolados a los que se ha llevado la economía financiera y los montos de deuda privada desmesurados e inasumibles son indicadores de este agotamiento, cuyo punto de no retorno se alcanzó en 1973 y su máximo entre 2003 y 2006. A partir de ese año comenzó a gestarse el crash que se producirá a mediados de 2010.

P. ¿No se puede evitar?

R. No, es algo que tiene que suceder para que la evolución natural de los acontecimientos siga su curso.

P. ¿Y qué opina de usar dinero público para capear la situación?

R. Comprendo por qué y para qué se hace, pero no servirá de nada. La economía mundial lleva años funcionando por inercia, con el piloto automático, sin tener que enfrentarse a una verdadera crisis. De ahí que el sistema no esté preparado para actuar en situaciones de verdadero riesgo, como la actual. Por ello, las medidas que están adoptándose tan sólo servirán para ir tapando agujeros, sin un plan determinado, intentando salvar la situación y creyendo que se trata de un revés temporal y superable.

P. Pero no será así...

R. La crisis que se avecina no será como las de 1993 o 2000. Lo que viene ahora no va a poder taparse. Es algo gordo de verdad: una crisis sistémica.

P. ¿Crisis sistémica?

R. Sí, es aquella que da lugar a un cambio que afecta de forma profunda e irreversible al modo de organización y producción del sistema, así como a su manera de atender y entender su realidad social. Al transformar completamente la forma en la que se han venido haciendo las cosas, esta crisis supondrá un trauma para la sociedad. Pero es algo cíclico, totalmente natural. De hecho, la crisis sistémica que se iniciará en 2010 será la decimonovena que se ha producido en los últimos dos mil años.

P. ¿Significará el final del capitalismo?

R. No, pero sí el principio de su fin. Los sistemas económico-sociales, con ligerísimas variaciones, suelen durar unos 250 años. Y dado que el capitalista comenzó su andadura oficial con la llegada de la Primera Revolución Industrial, en 1820, terminará aproximadamente en 2070. De ahí que se esté convirtiendo en un cadáver económico.

P. ¿Qué pasará a partir de 2010?

R. Por mucho que políticos, banqueros y empresarios intenten hacernos creer que aquí no va a pasar nada, vamos a vivir el hundimiento de la economía entre 2010 y 2012, seguido de un periodo de estancamiento hasta 2015 y, posteriormente, una lenta recuperación hasta 2020. Así, cuando se produzca el crash de 2010 comenzará la paulatina imposición de limitaciones en el uso y el consumo de recursos, tanto a través del aumento de sus precios, como de la restricción o denegación de su consumo, lo que acarreará la muerte de algunas actividades, que se revelarán ineficientes.

P. Y los ciudadanos, ¿qué podemos hacer?

R. Ha llegado el momento de responsabilizarnos de nuestra propia vida. Mi recomendación es que cada persona se dedique a trabajar en algo que le apasione, que realmente tenga sentido y que sea verdaderamente útil y necesario para la sociedad. Lo digo porque sólo quienes sean los mejores en su campo de especialización y aporten verdadero valor añadido a sus organizaciones tendrán garantizado un empleo a tiempo completo. Esta nueva filosofía tendrá su eje en el concepto de responsabilidad personal, que comienza con el autoconocimiento y el desarrollo personal y tiene consecuencias sobre la elección de nuestra profesión, nuestro estilo de vida y nuestro consumo.

P. ¿Algún consejo más?

R. Quien tenga deudas, que las cancele cuanto antes o que las reduzca cuanto pueda, y que no se endeude más. Y antes de comprar cualquier cosa, que cada cuál se pregunte si verdaderamente lo necesita. La crisis de 2010 va a obligarnos a vivir de acuerdo con nuestras necesidades y no nuestros deseos. Dado que vamos a dejar de ir a más para empezar a ir a menos, lo necesario va a volver a ser lo único importante. Conceptos como "utilidad", "eficiencia" y "aprovechamiento" van a ser protagonistas, así como "colectivo", "coordinación", y "colaboración". No va a quedar más remedio que abandonar el individualismo y trabajar conjuntamente para lograr una mayor optimización en la gestión y el uso de los recursos. Como ha ocurrido siempre, este tipo de cambios se producen debido a una necesidad económica.

viernes, 17 de abril de 2009

Cuentos del decrecimiento

En la literatura sobre el decrecimiento hay una anécdota, omnipresente, que voy a intentar rescatar porque creo que da en el clavo de muchas de las miserias de nuestras percepciones. Una de las versiones de esa anécdota se halla ambientada en un pueblo de la costa mexicana. Un paisano está, medio adormecido, junto al mar. Un turista norteamericano se le acerca y entablan conversación.

El turista le pregunta:

—"Y usted, ¿a qué se dedica? ¿En qué trabaja?".

El mexicano responde:

—" Soy pescador".

—"¡Vaya, pues debe ser un trabajo muy duro! Trabajará usted muchas horas".

—"Sí, muchas horas", replica el mexicano.

—"¿Cuántas horas trabaja usted al día?".

—"Bueno, trabajo tres o cuatro horitas".

—"Pues no me parece que sean muchas. ¿Y qué hace usted el resto del tiempo?".

—"Vaya. Me levanto tarde. Trabajo tres o cuatro horitas, juego un rato con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y luego, al atardecer, salgo con los amigos a tomar unas cervezas y a tocar la guitarra".

El turista norteamericano reacciona inmediatamente de forma airada y responde:

—"Pero hombre, ¿cómo es usted así?".

—"¿Qué quiere decir?".

—"¿Por qué no trabaja usted más horas?".

—"¿Y para qué?", responde el mexicano.

—"Porque así al cabo de un par de años podría comprar un barco más grande".

—"¿Y para qué?".

—"Porque un tiempo después podría montar una factoría en este pueblo".

—"¿Y para qué?".

—"Porque luego podría abrir una oficina en el distrito federal".

—"¿Y para qué?".

—"Porque más adelante montaría delegaciones en Estados Unidos y en Europa".

—"¿Y para qué?".

—"Porque las acciones de su empresa cotizarían en bolsa y usted se haría inmensamente rico".

—"¿Y para qué?".
—"Pues para poder jubilarse tranquilamente, venir aquí, levantarse tarde, jugar un rato con sus nietos, dormir la siesta con su mujer y salir al atardecer a tomarse unas cervezas y a tocar la guitarra con los amigos".

viernes, 20 de marzo de 2009

Fin de fiesta

Hoy día todas las actividades comerciales dependen del petròleo.
De los derivados del petròleo se obtiene gran parte de la energìa que mueve al sistema. Desde los fertilizantes y los pesticidas que se usan en la producciòn de alimentos hasta los combustibles de la mayorìa de los medios de transporte del mundo, todo es petròleo.
Algunos de los países productores y tradicionalmente exportadores ya han dejado de exportar su crudo. Esto es señal de que ya no les sale a cuenta a estos paìses vender su petroleo y luego comprar el que necesiten, como han echo hasta ahora. Antes en el “libre mercado global” era normal que países productores exportasen e importasen crudo, pero esto hoy ya no es rentable debido a la volatilidad de los precios y a la certeza de la necesidad de reajustar la balanza de producción-consumo a un nivel de autosuficiencia. Así lo han entendido países como Brasil que por decreto oficial del estado adaptara desde ya su consumo a su producción , declarándose así autosuficiente y dejando de ser exportador.
Los países que no producen crudo( España, Francia, Alemania..) cada día tendrán màs difícil y màs caro satisfacer las crecientes demandas de su industria y de su población.
Una solución , como estamos armados hasta los dientes pues podemos ir a robar el petroleo de algún país pobre y exportador de crudo (Gabón, Guinea , Argelia..) al estilo de EEUU en Iraq , eso si podemos hacerlo. Pero sin recurrir a las guerras cada día el petròleo sera màs caro. Todo lo que esta a la venta se transporta en base a los derivados del petròleo, las cosas que compramos hacen muchos kilometros en barcos, camiones o aviones. Porque todo es petròleo, los alimentos, la ropa , las bebidas, las materias primas de las industrias. Casi todo lo que compramos hace miles de kilómetros hasta llegar a nuestras casas. El petròleo esta presente en toda actividad comercial.
No existe nada hoy en dia en el mercado que pueda sustituir al petroleo y a los miles de millones de motores en todo el mundo que sin los derivados del petroleo no sirven para nada.
La huelga de transportistas que dejo ciudades como Barcelona con los supermercados vacìos algunos dìas del 2008 no fue sino una protesta inevitable de los camioneros ante la subida de los precios del gasoil.
En fin , cada día el petròleo serà màs caro y escaso lo que derivarà en que todo aquello que no sea de producción local serà cada vez màs caro y màs escaso.
Solución , aprendamos a producir lo que consummimos. Comida, ropa o energía,lo que sea que necesitas para vivir aprende a producirlo. Lo habitual antes de los combustibles fòsiles era que en cada valle, en cada isla o en cada pueblo se produjese la gran mayoria de las cosas que se necesitaban. Asì era en el pasado y asì puede volver a ser en el futuro.

El pico del petroleo y el fin del juego.

El pico del petroleo y el fin del juego.(II)

domingo, 8 de febrero de 2009

sábado, 27 de diciembre de 2008